El primer comprador serio no preguntará por el precio, sino por las cifras. Y quien entonces necesita semanas para reunir cuentas anuales, contratos y planos pierde ritmo, credibilidad y, en el peor de los casos, al interesado. Por eso una venta hotelera profesional empieza mucho antes de la primera conversación: con una documentación completa y ordenada.
Esta guía resume qué documentos espera un comprador a lo largo de la revisión (due diligence) y por qué una preparación cuidadosa es una de las mayores palancas para cerrar bien.
Por qué una buena documentación acelera la venta
Una documentación completa reduce el riesgo percibido. Un comprador que puede revisar con rapidez y sin lagunas gana confianza, y la confianza se traduce en precio. Los documentos que faltan o se contradicen provocan lo contrario: generan incertidumbre, invitan a rebajas de precio y alargan el proceso innecesariamente.
A ello se suma la discreción. Quien mantiene su documentación bien estructurada puede facilitarla de forma selectiva y confidencial solo a interesados serios, en lugar de tener que difundir ampliamente cifras de explotación sensibles.
Documentación del inmueble
Al propio inmueble pertenecen, en particular:
- nota simple registral actualizada y plano catastral
- planos, cálculos de superficie y relación de habitaciones (número y categorías de las llaves)
- certificado energético en vigor
- licencias de obra, cambios de uso y, en su caso, obligaciones de protección del patrimonio
- justificantes de las inversiones realizadas y pendientes (historial de reformas y mantenimiento)
- documentación técnica sobre instalaciones, protección contra incendios y equipos relevantes
Estos documentos responden a la pregunta por la sustancia del inmueble y por lo que un comprador tendrá que invertir tras la adquisición.
Documentación económica y de explotación

El núcleo de la revisión son las cifras del negocio, idealmente de los últimos tres años:
- cuentas anuales y análisis económicos (BWA)
- evolución de ingresos, GOP y EBITDA, a ser posible por áreas (habitaciones, F&B, otros)
- indicadores operativos como ocupación, ADR y RevPAR
- en su caso, datos comparativos/STR para situarse frente a la competencia
- cifras actuales de presupuesto y previsión
- resumen de la estructura de personal y los costes laborales
Quien prepara estas cifras de forma limpia y comprensible hace verificable el valor de su hotel, la base de cualquier valoración seria.
Contratos y licencias
Los compradores examinan con detalle qué obligaciones asumen. Entre otras, resultan relevantes:
- contratos de arrendamiento, gestión o franquicia, con sus plazos y condiciones
- contratos vigentes de suministro, mantenimiento y servicios
- contratos laborales y acuerdos relativos al personal
- pólizas de seguro
- concesiones y licencias de actividad (por ejemplo, la licencia de restauración)
La situación del operador y del arrendamiento es especialmente decisiva: que un hotel esté libre, vinculado o en busca de una nueva solución influye en el grupo de compradores. Cuando se avecina un cambio, aclararlo pronto ayuda, por ejemplo mediante la búsqueda selectiva de un operador adecuado.
La sala de datos: discreción y estructura
Una vez reunida la documentación, esta debe alojarse en una sala de datos estructurada y de acceso protegido. Allí solo acceden los interesados verificados, de forma escalonada según su grado de seriedad y, por regla general, previa firma de un acuerdo de confidencialidad (NDA). Así el vendedor conserva el control sobre la información sensible y el proceso transcurre con orden en lugar de con prisas.
Precisamente en una venta discreta y off-market, la sala de datos es el instrumento que combina la apertura hacia los compradores reales con la protección frente al público.
Así prepara NOWA la venta
Ayudamos a los propietarios a reunir la documentación adecuada, presentarla de forma comprensible y agruparla en una sala de datos confidencial, para luego dirigirnos de forma selectiva solo a compradores y operadores verificados de nuestra red. El resultado es un proceso ágil, seguro y sin comercialización pública.
Preguntas frecuentes
¿Qué documentos se necesitan para vender un hotel?
Los compradores esperan básicamente tres grupos de documentos: documentación del inmueble (entre otros, nota simple registral, planos, certificado energético, licencias de obra), documentación económica (cuentas anuales y análisis económicos de los últimos años, evolución de ingresos/GOP/EBITDA, indicadores como ocupación, ADR y RevPAR) y todos los contratos y licencias (contratos de arrendamiento, gestión o franquicia, contratos vigentes, concesiones). Además, esta documentación debe alojarse en una sala de datos estructurada y de acceso protegido.
¿Se necesita un certificado energético para vender un hotel?
Sí. Un certificado energético en vigor forma parte de la documentación estándar del inmueble y los compradores lo esperan. Conviene tenerlo a tiempo para que no retrase el proceso de venta.
¿Cómo funciona una sala de datos en la venta de un hotel?
En la sala de datos se ponen a disposición todos los documentos relevantes de forma estructurada y con acceso protegido. Solo acceden los interesados verificados, por lo general de forma escalonada según su seriedad y previa firma de un acuerdo de confidencialidad (NDA). Así el vendedor mantiene el control sobre las cifras de explotación sensibles, mientras que los compradores serios pueden revisar con rapidez y de forma completa.
Orientación técnica general; no constituye asesoramiento jurídico, fiscal ni notarial para un caso concreto. La relación indicada es una guía; qué documentos se requieren en cada caso depende del inmueble, la estructura y la forma de la transacción, y debe acordarse con los asesores implicados.